Con la aprobación del Real Decreto 547/2019 de 20 de septiembre, Ansu Fati, jugador del F.C. Barcelona y natural de Guinea Bissau, ha obtenido la nacionalidad española. “Las circunstancias excepcionales que concurren” en el jugador, tal y como manifiesta el texto legal, han acelerado los trámites para la concesión del pasaporte al joven de 16 años en los que la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) llevaba meses trabajando. De esta manera, la perla azulgrana podría incorporarse a la nómina de jugadores que renunciaron a vestir la camiseta de su país para defender la elástica de la Roja.
El último caso era el de Munir el Haddadi. A punto de cumplir los diecinueve, el delantero quemó etapas a un ritmo vertiginoso: en menos de un mes, debutó con el primer equipo equipo del Fútbol Club Barcelona, como titular y marcando gol, y con la selección española absoluta, ocupando el lugar que Diego Costa había dejado en la lista de 23 tras lesionarse. El 8 de septiembre de 2014 jugó su primer y único partido con España ante Macedonia en un encuentro clasificatorio para el Mundial de Rusia de 2018. Por 13 minutos sobre el césped, el futbolista de origen marroquí, no pudo participar con Marruecos en la pasada Copa del Mundo. Caso diferente es el del previamente mencionado Costa. El atacante de Lagarto, cansado de tener un papel residual en la canarinha, se decantó por jugar con la selección española al ver cómo Luiz Felipe Scolari, entrenador de Brasil, lo dejaba fuera tanto de la Copa Confederaciones 2013 como de los siguientes compromisos. El delantero rojiblanco ha sido internacional en 24 ocasiones, en las que ha anotado 10 goles y disputado dos Mundiales. Marcos Senna recorrió ese mismo camino hace más de una década. El de Sao Paulo, nacionalizado español en 2005, consiguió de la mano de Luis Aragonés llegar a la absoluta. Con el tiempo, alcanzó la titularidad y se convirtió en una de las piezas fundamentales de la selección española campeona de la Eurocopa 2008.
No obstante, hay veces en las que un jugador, a pesar de poder jugar con la camiseta de la selección, ha rechazado la oferta para jugar con su país natal. El primero de ellos es Dani Alves. Año 2005. Con el Mundial de Alemania 2006 en el horizonte, el lateral, por aquel entonces en el Sevilla, beneficiándose del pasaporte adquirido ese mismo año, comenzó a plantearse la posibilidad de ir con España. Hasta el momento, solamente había ido convocado con la sub-20 y la absoluta parecía no contar con él. Luis Aragonés lo tuvo preseleccionado para aquella competición, pero finalmente se decantó por Sergio Ramos y Michel Salgado. Pocos meses después del torneo, recibió la llamada de la pentacampeona, con la que lleva ya 115 encuentros. Quien jamás tuvo dudas fue Rafinha Alcántara, el hijo menor de Mazinho y hermano de Thiago. Desde bien pequeño sabía que quería defender la verdeamarelha y así lo ha hecho. Tras rechazar varias veces las convocatorias para las categorías inferiores de España, en 2015 y frente a Costa Rica, cumplió su sueño. Años antes, diez para ser más exactos, experimentó Messi qué se siente al enfundarse la albiceleste por primera vez. No fue sencillo. Ni rastro de Argentina mientras que la RFEF no paraba de presionar para que acudiese con la sub-17 con su íntimo amigo Cesc Fábregas. La Federación empujaba cada vez más. Ante esta situación, Jorge Messi, padre de Leo, se aprovechó de la vista de Marcelo Bielsa para enseñarle varios videos de su hijo que resultan ser definitivos pues juega el Campeonato Sudamericano sub-20.
Fati ha demostrado tener las condiciones, cualidades y personalidad necesarias para tener una carrera de éxito. La llamada de una selección como la española, que parece inminente, es tentadora y más, para un adolescente de su edad. Sin embargo, debe valorar detenidamente las consecuencias de la decisión que está a punto de tomar. El balón está ahora en su tejado.
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